viernes 5 de septiembre de 2008

Yoga, aprender un modo de vivir y morir

Hoy en día es frecuente tergiversar el uso de las palabras, muchos dicen “todo es relativo”, y con ello quieren decir que “todo vale”, que cada uno puede hacer lo que quiera, y que son muchas las formas validas de actuar. No voy a negar la libertad de acción del hombre, más solo hay una forma de hacer las cosas, bien echas.

En Yoga al igual que en cualquier otra disciplina se alcanza la Maestría a través de la superación de distintas etapas o cursos, en las que el alumno en condición de Discípulo aprende por imitación el modo correcto de vivir y morir. Muchos pretenden ser maestros de la vida, del yoga, de la vida, pero la mayoría de ellos solo se desenvuelve satisfactoriamente en el plano físico, y con los egos humanos, tan faciles de adular y convencer con palabras bellas. Todo Maestro actual fue un Discípulo aceptado en alguna de las tradiciones esotericas, y admitido al Conocimiento.

yoga tibetano, demonios y espiritusEn el Yoga Auténtico que se enseña desde tiempos antiguos, el conocimiento y la visión del mundo trascienden el plano físico y emocional, y desvelan otras realidades más sutiles. Realidades, mundos y cuerpos sutiles, que aun cuando pasen completamente ignoradas durante la vida física se manifestarán en el momento de la muerte física. Los Maestros conocen y viven esas realidades, y llegan a dominarlas; más los que se acercan a ellos son incapaces de entender sus Misterios. Y no hay forma de comprender a no ser que en un acto de humildad acepten que no saben, y en un acto de coraje y verdadero desprendimiento se salten sus límites para actuar impecablemente y dejarse guiar hacia lo desconocido.