Ayuno, purificación de la sangre.

Los ayunos, y la purificación a través del ayuno es un tema delicado. Tres enfoques pueden llevarnos al ayuno: Ayunar para adelgazar, ayunar para purificar la sangre y estar sano, o ayunar como práctica espiritual.

Todos los animales realizan ayunos y purgas cuando sienten que su estado de salud no es optimo, a través del ayuno detenemos los procesos digestivos, y la ingesta de productos tóxicos (carnes, huevos, pescados, alcohol, alimentos excesivamente fermentados, hongos... en resumen todos los alimentos tamásicos) y los que alteran el metabolismo (excitantes, azucares refinados, productos químicos). De forma que el cuerpo tiene un tiempo durante el cual limpiar la sangre. Se da un descanso sobretodo a la zona abdominal y los órganos digestivos, se permite que el higado limpie la sangre, ayudado por los riñones y la piel. Junto al ayuno pueden aparecer procesos de detoxificación naturales, como un aumento de sudoración o reacciones cutáneas, todo ello asociado a la eliminación de los tóxicos sanguineos, procesos que no se presentant cuando la alimentación es sana y natural.

El ayuno es una practica de muchos beneficios cuando se realiza de forma espontanea, y natural siguiendo las necesidades del cuerpo. Mayor lucidez mental, ligereza corporal, mayor energía corporal, sentimiento de alegría son algunos de los efectos del ayuno natural... Efectos beneficos que suceden una vez se sobrepasa la barrera en la que estamos pendientes de haber dejado de comer, y el metabolismo se adapta e inicia el consumo de las grasas corporales. Por ello no debe haber sentimiento alguno de caracer, sino al contrario de descanso. La alimentación es excesiva para la mayor parte de occidentales, por ello el ayuno resulta un alivio para el cuerpo. Pero lo mejor es llegar a regular una alimentación, sana, frugal y a base de alimentos puros, de forma que nunca es necesario el ayuno para adelgazar ni para sanarse.