Aprender pranayama, la continuidad de la respiración

Pranayama, la respiración yoga, es uno de los ingredientes fundamentales de las prácticas del principiante que aspira a Yoga. Conocer la respiración es fundamental para estar y sentirse bien. El occidental respira pobremente, y vive pobremente, cosa que influye en su salud y estado de ánimo, pero el pranayama no tiene como función restablecer la salud sino el yoga.

Hablemos de la respiración y su importancia para el hombre. Se dice en fisiología que la respiración es un proceso en el que se ven implicados la parte voluntaria e involuntaria del sistema nervioso, los psicólogos nos dirán que son las parte consciente e inconsciente de la mente las que regulan la respiración. En pranayama en cambio se afirma que la respiración es continua y es una, que es debido a la discontinuidad que hay en el hombre que duerme y sueña, que se dice que la respiración física puede ser consciente o inconsciente, también que puede ser voluntaria o involuntaria. La respiración nunca se detiene o cesa por completo, mientras el hombre u otro ser vive: es gracias a la fuerza vital que durante la vigilia y el sueño la respiración física prosiguen sin que te apercibas, de no ser así las cosas serían distintas. Afortunadamente cuando la consciencia objetiva de vigilia se apaga continua el flujo y reflujo del aire, y las células del cuerpo continúan recibiendo el oxígeno.

El dominio de pranayama es hoy verdaderamente escaso, y el desconocimiento del yoga lo abundante; como ejemplo podemos encontrar que muchos profesores o monitores no aplican verdaderamente la respiración completa yoga, o incluso la más básica respiración abdominal. Pranayama como práctica requiere unas condiciones físicas y el desarrollo de la atención, por lo que se desarrollará mejor si también se practica las asana del hatha yoga y algunos ejercicios de concentración, visualización o yoga mental. Más raro aún es el conocimiento de Mahabandha, técnica que debe ser aprendida por un Maestro o al menos alguien que domine los bandhas y pranayama. Al hacerlo con la mera ayuda de un libro, o o de otra forma se corre el riesgo de realizar equivocadamente la técnica sin que alguien nos indique que no estamos haciendo nada más que dejar pasar el tiempo.

Alimentación yoga alimentando la sutileza

Todo cuanto vive necesita alimento, los hombres también necesita alimentarse, y según se alimentan de alimentos puros o alimentos bajos así forma sus cuerpos, sanos y radiantes, o enfermos. El alimento es el material con el que construyen, pero olvidan que alimento no es solo lo sólido, ni lo físico. Afirma el Yoga que existe una Energía Universal, una fuerza única, el Prana, que se manifiesta en distintos grados siendo las energías y fuerzas físicas tan solo una pequeña parte de la totalidad, las más groseras de las energías que existen.

El aire, es el alimento gaseosos, la fuente del oxigeno y combustible fundamental para el metabolismo celular. Pero hay un aire más sutil, vayu, prana, un soplo que vitaliza al hombre cada mañana al desperezarse y respirar profundamente. La respiración es el alimento más preciado, una respiración completa es la base del yoga y la salud. Gracias a la respiración completa y a una alimentación adecuada permite que se exprese la salud natural en el cuerpo físico, e inicia importantes pasos hacia la salud emocional y mental

El cuerpo o funda física requiere un alimento para ser formado, también una pequeña cantidad para ser mantenido. Los otros cuerpos o fundas invisibles al ojo de carne, formadas por energía, sentimientos, emociones, pensamientos, ellos también necesitarán de su correspondiente alimento no visible. En una sociedad llena de impulsos mediáticos la persona madura e inteligente debería observar en que nivel esta siendo influida al alimentarse de su medio ambiente, y elegir sus alimentos. Por ello la alimentación yoga y nutrición yoga contempla otros aspectos prácticos que complementan la dietética y la trascienden.