Pocos ejercicios de yoga son consideradas al mismo tiempo una asana y un mudra, este honor corresponde a Viparita Karani Asana, cuya traducción significa la postura de la acción invertida, indicando que los beneficios obtenidos son principalmente los de mantener el cuerpo en una situación poco habitual, con el tronco, el corazón y las piernas por encima de la cabeza. Se trata de la más básica del grupo de asana invertidas, si exceptuamos sus variantes sencillas y los ejercicios de elevación de las piernas en la pared. Entre otros muchos efectos positivos destaca la fuerte irrigación de la cabeza que conduce al equilibrio hormonal, el aporte de nutrientes al cerebro y los ojos, una mejora notable de la salud de la piel rostro y una acción anti-edad que hará que tus órganos internos estén jóvenes y vitales.
Preparación a Viparita Karani: Cuando el asana se realiza al final de la sesión todos los ejercicios previos han ayudado mejorar la circulación sanguínea y a flexibilizar el cuerpo, pero sobre todo aquellos que inciden sobre la región cervical, hombros, omóplatos y la expansión dorsal. Fortalecer abdominales y lumbares es imprescindible aunque sus efectos los veremos a medio plazo. El puente dinámico y los balancines pueden precederla si se sitúa al inicio de la sesión; la movilización de la columna vertebral y los hombros puede ser necesaria, aunque con la práctica no se requiere preparación ninguna.
Realización de Viparita Karani Asana: Partiendo desde savasana, en el suelo relajado mirando al suelo, visualizas que el cuerpo se eleva ligeramente. Inspirando las piernas se elevan a la vertical extendidas, momento en el que continuando su trayectoria empiezan a ascender hacia el cielo al mismo tiempo que exhalas y se eleva el tronco del suelo lentamente. Las manos se depositan sobre la espalda o las caderas para actuar a modo de cuña y sostener el peso del tronco, mientras que los pies se sitúan más allá del cráneo. Observa el equilibrio general de la postura y adaptala como si fuera quisieras quedarte a vivir en ella.
Dificultades y errores: La falta de fuerza abdominal y lumbar impide una elevación pausada, por lo que muchas personas necesitas una fuerza adicional. Es correcto reclutar los brazos empujando hacia el suelo, incluso tomar un impulso suave, pero hay que ser cuidadoso con la contracción de la región cervical. La correcta ejecución evita el más frecuente de los errores, dejarse caer al terminar el ejercicio. Salir de las asana ha de ser un proceso tan fluido como la llegada, para conseguir la anhelada armonía.
Mantenimiento: Tanto como se desee, aunque por lo general en las clases raramente se superan los dos minutos de permanencia, se pueden dedicar hasta diez o quince minutos cuando es la postura precede la relajación guiada en savasana. También puede ser practicada de forma independiente, aplicando largos mantenimientos sin límite ni restricción alguna, ya que cada minuto que pasas en ella es como si lo descontaras de tu edad vital, rejuveneciendo.
Beneficios de Viparita Karani Asana: Rejuvenece, revitaliza, debido a la inversión de las corrientes sutiles de energía del cuerpo de prana. Mejora general de la salud del cuerpo, en especial de los órganos situados en la cabeza. Gran alivio de las varices, mejora de la circulación sanguínea, aumento del drenaje linfático y estimulación del sistema inmunitario. Fortalece el cuello, los hombros y la espalda. Aumenta la densidad ósea de los brazos y las cervicales. Mejora el equilibrio hormonal a través de la regulación del hipotálamo, glándula maestra que modula la actividad del resto.
Variantes suaves y preposturas: Se realiza con impulso, con ayuda de una pareja, o si es necesario recurriendo a la pared.
Variante avanzada: Desde la posición básica, se pueden mover las manos por la espalda y trasladar el peso hacia los codos, lo cual es muy incomodo si no están bien acolchados. Con la práctica la molestia se reduce y las piernas terminan en la vertical, soportando todo el peso con las manos.
Asanas similares: Salamba Sarvangasana, elevación de piernas en la pared, el pequeño puente dinámico, Setu bandhasana.
Preparación a Viparita Karani: Cuando el asana se realiza al final de la sesión todos los ejercicios previos han ayudado mejorar la circulación sanguínea y a flexibilizar el cuerpo, pero sobre todo aquellos que inciden sobre la región cervical, hombros, omóplatos y la expansión dorsal. Fortalecer abdominales y lumbares es imprescindible aunque sus efectos los veremos a medio plazo. El puente dinámico y los balancines pueden precederla si se sitúa al inicio de la sesión; la movilización de la columna vertebral y los hombros puede ser necesaria, aunque con la práctica no se requiere preparación ninguna.
Realización de Viparita Karani Asana: Partiendo desde savasana, en el suelo relajado mirando al suelo, visualizas que el cuerpo se eleva ligeramente. Inspirando las piernas se elevan a la vertical extendidas, momento en el que continuando su trayectoria empiezan a ascender hacia el cielo al mismo tiempo que exhalas y se eleva el tronco del suelo lentamente. Las manos se depositan sobre la espalda o las caderas para actuar a modo de cuña y sostener el peso del tronco, mientras que los pies se sitúan más allá del cráneo. Observa el equilibrio general de la postura y adaptala como si fuera quisieras quedarte a vivir en ella.
Dificultades y errores: La falta de fuerza abdominal y lumbar impide una elevación pausada, por lo que muchas personas necesitas una fuerza adicional. Es correcto reclutar los brazos empujando hacia el suelo, incluso tomar un impulso suave, pero hay que ser cuidadoso con la contracción de la región cervical. La correcta ejecución evita el más frecuente de los errores, dejarse caer al terminar el ejercicio. Salir de las asana ha de ser un proceso tan fluido como la llegada, para conseguir la anhelada armonía.
Mantenimiento: Tanto como se desee, aunque por lo general en las clases raramente se superan los dos minutos de permanencia, se pueden dedicar hasta diez o quince minutos cuando es la postura precede la relajación guiada en savasana. También puede ser practicada de forma independiente, aplicando largos mantenimientos sin límite ni restricción alguna, ya que cada minuto que pasas en ella es como si lo descontaras de tu edad vital, rejuveneciendo.
Beneficios de Viparita Karani Asana: Rejuvenece, revitaliza, debido a la inversión de las corrientes sutiles de energía del cuerpo de prana. Mejora general de la salud del cuerpo, en especial de los órganos situados en la cabeza. Gran alivio de las varices, mejora de la circulación sanguínea, aumento del drenaje linfático y estimulación del sistema inmunitario. Fortalece el cuello, los hombros y la espalda. Aumenta la densidad ósea de los brazos y las cervicales. Mejora el equilibrio hormonal a través de la regulación del hipotálamo, glándula maestra que modula la actividad del resto.
Variantes suaves y preposturas: Se realiza con impulso, con ayuda de una pareja, o si es necesario recurriendo a la pared.
Variante avanzada: Desde la posición básica, se pueden mover las manos por la espalda y trasladar el peso hacia los codos, lo cual es muy incomodo si no están bien acolchados. Con la práctica la molestia se reduce y las piernas terminan en la vertical, soportando todo el peso con las manos.
Asanas similares: Salamba Sarvangasana, elevación de piernas en la pared, el pequeño puente dinámico, Setu bandhasana.