Beneficios yoga circulación corazón

La práctica del hatha yoga de forma individual o dentro de las clases que se imparten de forma habitual en Madrid tiene unos efectos notables para la circulación de la sangre, la linfa y el prana. Es por estos y otros beneficios que esta disciplina se ha vuelto tan popular en unas pocas décadas. En menos de 30 años se ha pasado de un escepticismo excesivo en el que personas que se preocupaban por su salud y alcanzar la felicidad eran tachadas de sectarias, a ver a diario como se recurre a las asanas de yoga como reclamo publicitario. Ahora los mismos médicos sugieren a muchas personas con varices, problemas coronarios y otras afecciones del sistema circulatorio no muy graves la posibilidad de realizar algún tipo de gimnasia o yoga suave. El estrés y la falta de ejercicio físico son dos de los factores de riesgo importantes, y al practicar asana se alivian ambos, cumpliendo dos objetivos primordiales para mejorar la salud. Si además las personas tienen verdadero interés en mejorar y están dispuestos a hacer cambios, encontrarán en el yoga un sistema de vida integral en el que se descartan todos los hábitos insalubres: cambiarás el venenoso tabaco que te está matando por la respiración completa que te aporta vitalidad y entusiasmo, borrarás la ingesta habitual de alcohol para refrescarte a diario con agua mineral y regularás la alimentación abandonando las grasas saturadas de las carnes. Tres cambios que para algunas personas suponen una verdadera transformación en sus rutinas diarias y en la forma de concebir el mundo, pues más allá de los beneficios que obtendrás sobre el sistema circulatorio estás eliminando una pequeña porción del enorme sufrimiento que existe en ti y en el mundo.

¿Cuáles son los efectos que ejerce el yoga sobre el corazón y la sangre? Lo primero que hay que entender es que aquellos cambios que producen en la circulación de la sangre suponen beneficios en diferentes sistemas. En Sirsasana se incrementa el riego sanguíneo del cerebro, y los tejidos que lo forman reciben más oxígeno y más nutrientes, volviéndose más eficaces en sus funciones, potenciando la memoria, la concentración y la atención. Si en cambio en Dhanurasana o Bhujangasana la sangre se concentra en la región de la pelvis se potenciarán aquellas glándulas y órganos que están ubicados allí, como por ejemplo las gónadas. Es por ello que balancearse sobre el vientre mientras se realiza la postura del arco además de ser un ejercicio de masaje de la zona abdominal, supone un incremento de las hormonas sexuales, activando la vitalidad del cuerpo. Sin embargo este movimiento resulta ser muy intenso para el corazón, y está contraindicado para las personas que tienen algún tipo de problema en este órgano vital, que deberán realizar el mismo asana en una variante sencilla.

Como podrás ir observando la gran variedad de posiciones que se adopta en yoga es lo que genera una gran cantidad de beneficios activando el sistema inmunitario, el retorno de la linfa a la vena cava y el de la sangre venosa hacia el corazón. Entre las asanas más importantes que suponen un alivio para las varices están aquellas que se ejecutan de forma dinámica, las que fortalecen las piernas y las invertidas: Viparita Karani, Sirsasana, Salamba Sarvangasa, Kapalhasana, etc. Savasana, la posición de relajación, resulta ser una práctica muy recomendable para el músculo cardiaco, porque durante unos instantes se calma el corazón y se reduce la intensidad del esfuerzo que realiza. Además este órgano vital, que se sitúa sobre el músculo del diafragma, recibe un rítmico masaje cuando la respiración abdominal es suave y prolongada, o cuando se establece la respiración completa yoga. ¿Y qué sucede con el prana? Aunque los aparatos médicos no puedan detectarlo existe también una energía sutil que circula por los llamados nadis. Los ejercicios de yoga tienen la virtud de modificar estas corrientes de forma muy similar a la movilización que realiza sobre la sangre física, estableciendo un equilibrio integral en todas las personas que realizan con constancia su shadana.

La respiración alterna, Nadhi Shodana


Muchos de los ritos del yoga están arraigados en los ciclos de la naturaleza, y tratan de que las personas enlacen de forma continua con la vida que les envuelve. Un claro ejemplo de ello, que puede ser puesto en práctica con facilidad es la respiración alterna. ¿Nunca has pensado el motivo de que existan dos fosas nasales? ¿Si están juntas y luego todo el aire se reune todo en un único orificio, que sentido tiene es separación? De acuerdo al yoga existe una diferencia notable entre los dos orificios, ya que tienen funciones diferentes en el cuerpo. Por el lado derecho se corresponde con el canal sutil Ida, y por él accede a nosotros el viento, vayu, calido y seco. Mientras que la fosa nasal desecha se vincula con Pingala, y es atravesada por corrientes más frías y húmedas. La respiración alterna natural es el cambio que de forma espontánea se sucede a lo largo del día, aproximadamente una vez cada hora, de forma que se realizan nos doce ciclos a lo largo de la jornada. Si observas el aire que atraviesa un lado y el otro, verás que el flujo no siempre es igual. En ocasiones la derecha para tener más amplitud que la izquierda, o al revés. Incluso es posible que percibas una sensación diferente en relación a la humedad y temperatura del aie.

En una respiración alterna irregular, en la que se obstruye alguna de las fosas nasales, o siempre hay una que predomina se manifiestan diferentes desequilibrios de la personalidad, que es probable que tengan a la larga repercusión sobre la salud. Las emociones intensas y estados de ánimos alterados conducirán también a grandes vaivenes en el aliento, mientras que una vida centrada, calmada y con un equilibrio adecuado entre la responsabilidad y el placer (dharma y kama) son la base correcta para que en nosotros se exprese una respiración alterna armoniosa, sutil y agradable. Si esto se presenta de forma natural, si se trata de una persona sattvica de carácter equilibrado, a veces hay algunas prácticas de yoga que no son necesario realizar. Por ejemplo, están aquellas cuyo fin es destaponar uno de los orificios a través de presiones en puntos reflejos, y también Nadhi Shodana, un ejercicio respiratorio muy agradable, destinadas a equilibrar y limpiar los nadis. Los yoguis tienen unas cuantas técnicas capaces de modificar la fisiología de la respiración, gran parte de ellas pertenecen al pranayama y con ellas se trata de invitar al cuerpo a que vuelva a un funcionamiento natural, o al contrario a trascender los límites que los científicos han marcado de lo que es posible realizar.

Nadhi Shodana también es nombrado a veces como la respiración alterna. Consiste en crear un ritmo que simule el vaivén de la respiración, pero de forma mucho acelerada que cuando el cambio se realiza de forma natural. Shodana significa purificación, y gracias a la práctica perseverante de esta técnica se limpian los canales sutiles de Ida y Pingala, por los que se distribuye gran parte de la energía vital. ¿Cómo se realiza Nadhi Shodana? Sin retenciones, con suavidad, buscando que sea el cuerpo el que de forma natural establezca un ritmo agradable y la exhalación se elongue progresivamente. Normalmente se usa un gesto tradicional con una mano, Jnana Mudra, flexionando los dedos índice y medio sobre la palma. Veamos los pasos a seguir:

1- Vaciar todo lo posible ambos pulmones, se puede realizar Kapalabhati para ello.

2- Se tapa el orificio derecho

3- Se inspira por la izquierda.

4- Se cambia la posición de la mano, obstruyendo ahora el lado izquierdo y se exhala por la contraria.

5- Se inspira por la ventanilla diestra.

6- Sin deshacer el mudra se pasa a presionar el orificio derecho, y se exhala por el izquierdo.

7- Se repite el ciclo a partir del número 3, inspirando por la zurda y exhalando por la derecha, luego invirtiendo, y así sucesivamente.

Al terminar el ejercicio observar durante unos segundos las sensaciones del cuerpo, del estado de ánimo y de la mente. Siente las diferencias entre tu estado actual respecto a cómo te encontrabas antes del ejercicio.