Alimentación sana y equilibrada

Existen muchas dietas para adelgazar en pocos días, pero el secreto de mantener un cuerpo perfecto está en mantener una alimentación sana y equilibrada. ¿Y qué es eso? Aquella que tiene todos los elementos que necesitamos para construir el cuerpo humano y mantenerlo vital. Es por ello que en yoga se dice que el aire, (el aliento, vayu) es un alimento, ya que sin la respiración no hay vida. Del mismo modo el agua y el Sol son necesarios. De hecho una cantidad mínima de luz solar es imprescindible para que el calcio sea absorbido bien con la digestión y asimilado en los huesos.

Podemos decir que requerimos al cabo del día de una cantidad de energía, de kilocalorías, y una cantidad de sustancia para estar sanos. Los nutrientes, son las sustancias que conforman nuestro cuerpo son las mismas que constituyen los alimentos. De ahí que si la dieta está equilibrada con las necesidades del cuerpo el resultado es la salud.

Los nutrientes los dividimos en cinco grupos:

Los azucares o glúcidos: Son moléculas que proporcionan energía pero que el cuerpo humano usa pronto sin almacenarla, si hay exceso se formaran grasas a partir de ellas. Los hidratos de carbono como el almidón de la patata o los cereales son cadenas de azucares simples. Estos también se llaman carbohidratos, y son la fuente principal de energía en una dieta equilibrada y sana. También lo son en el mundo, ya que el arroz y el trigo son la base de la alimentación en muchos de los países subdesarrollados. Son alimentos ricos en carbohidratos las raíces, los cereales, panes, y en menor medida las legumbres. Los azucares simples los podemos encontrar de forma natural en frutas y verduras dulces, como el tomate o la zanahoria.

Lipidos: Son las grasas y los aceites. Son el grupo de nutrientes que más energía proporcionan, por eso en una alimentación equilibrada hay que vigilar que no sean abundantes. Otras de sus funciones es roporcionar al organismo ácidos grasos esenciales, almacenar energía y permitir el transporte de las vitaminas a todo el cuerpo. Las dietas de muchos europeos y norteamericanos sobrepasan de manera alarmante las grasas que nuestro organismo necesita. Algunos alimentos de origen vegetal ricos en grasas son el aceite, las nueces, las almendras, el coco y el aguacate. Sin embargo no hay que eliminar este grupo, pues son necesarios. Un buen consejo es tomar aceite de oliva crudo, sin cocinar, por ser muy rico en vitamina E.

Las proteínas: Tampoco deben faltar aunque no se requieren grandes cantidades de ellas. Son importantes porque las necesitamos para construir los diferentes tejidos del cuerpo humano. Están presentes en casi todos los alimentos y son abundantes en los huevos, frutos secos, carne, pescado y lácteos

Vitaminas: Son sustancias que nuestro cuerpo no sabe sintetizar. Las frutas y verduras son ricas en vitaminas sobre todo en vitamina A, B, C, D y K. La carne y la leche posee vitamina A en abundancia, los cereales tienen el llamado grupo B: B1, B2, B3, B5, B6 y B12, y los aceites vegetales tienen vitaminas A, D y E. Es interesante combinar diferentes verduras, los cítricos, las fresas y el kiwi son ricos en vitamina C.

Minerales: Son pequeñas partículas, como el hierro que forma parte de los glóbulos rojos, o el calcio que se utiliza para construir el esqueleto. No hay que abusar del sodio que forma parte de la sal común suelen estar en exceso, sin embargo el magnesio, zinc, fosforo y otros microelementos pueden no ser suficientes para que el organismo se mantenga un estado óptimo de salud y bienestar. Si alguno de ellos está ausente pueden producirse enfermedades, como la anemia. La mayor parte de alimentos de origen natural, tienen una cantidad importante de algún mineral: carnes, lacteos, frutas y verduras son los más importantes aunque también tienen los cereales, legumbres, semillas.

También son importantes el agua y la fibra alimentaria, junto al total de calorias o energía del alimento. Pero todo esto es muy complicado, es lo que usan los nutricionistas profesionales. ¿Cuál es la herramienta útil que puedes usar tú para llevar una alimentación sana y equilibrada sin complicarte la vida? La piramide o la rueda de los grupos de alimentos. Se trata de unos esquemas muy simples que te permiten darte cuenta si estás tomando a lo largo de la semana demasiados frutos secos, lácteos, o bien necesitas aumentar la cantidad de hidratos de carbono. Sólo tienes que conocer los siete grupos de alimentos: cereales, verduras, frutas, alimentos grasos, proteicos (carnes, legumbres, pescados, huevos) y lácteos. Luego contar el número de raciones que tú tomas y compararlo con la rueda.